Antes
de viajar a Ecuador para ser jurado en pruebas de conformación de la raza que
tanto aprecia y a la cual ayuda desde hace décadas, el hombre recibe cálidamente
a caballosarabes.net
en
uno de los escritorios de la asociación que preside. Sereno para desmenuzar cada
pensamiento y preciso para responder cada pregunta, Jorge Cóncaro comienza la
charla con un análisis de la reputación de los caballos de raza árabe nacidos y
criados en nuestro país. "Los últimos cuatro récords mundiales de velocidad en
distancias largas de endurance pertenecen a cuatro caballos árabes nacidos y
criados en la Argentina. Se fueron batiendo
el récord entre ellos. El actual
récord mundial lo tiene ZT Faraventure", dice orgulloso.
Cóncaro parece estar ajeno a las horas que perdió en el
oculista y al apuro del viaje, del que apenas lo separan unas horas. Con esa
tranquilidad se apoya en una razón fundamental para explicar por qué nuestro
país es una referencia de la raza árabe en todo el mundo. "La Argentina está favorecida
porque la nuestra es una de las zonas mas aptas para la cría de caballos, no
sólo árabes sino de cualquier otra raza", sentencia.
Por
un endurance más competitivo
Claro que existe una aparente contradicción entre el
nivel de cría de ejemplares y la falta de éxitos deportivos de una disciplina
que lo tiene al caballo árabe en el centro de la escena: el endurance. "Con el
tiempo vamos a llegar lejos, pero todavía nos falta un poco de profesionalismo
en la preparación. El tema es que somos nuevos. Pero nuestros caballos son
buenos; hay cantidad y calidad. En un tiempo, vamos a estar más arriba
todavía".
-
A pesar de eso hubo un fuerte crecimiento del deporte en los últimos
años...
-Si, pero a nosotros nos falta aprender mucho de la
preparación de los animales. En el reciente Mundial de Young Riders nos
superaron los uruguayos, que tienen una gran tradición en el raid. Nos falta
aprender también con respecto a la manera de correr. Si mejoramos en eso va a ser muy difícil
que nos ganen. Uruguay ganó acá pero no tiene ningún caballo récord mundial,
como sí lo tenemos nosotros.
-¿La venta apresurada de los caballos es la explicación
de por qué nuestros animales son récord mundiales y los seleccionados no hacen
buenos papeles?
-Si,
hay que corregir el hecho de que los caballos se vendan tan jóvenes, eso no les
permite a los jóvenes jinetes tener tiempo de adaptación. No hay caballos con
historia para correr acá, entonces aparece esto como otra causa del fracaso en
las competencias internacionales. El día que podamos aguantar a los caballos,
vamos a mejorar aún más.
Claro que para solidificar su análisis, Cóncaro pone el
ojo también en la actualidad económica del deporte. "El endurance tomó un cariz
distinto: hoy es un deporte caro por las anotaciones, el transporte, la parte médica, el entrenamiento diario
que implica personal dedicado exclusivamente a eso, el domador a partir de los
cuatro años, etcétera. Por eso cuando ingresa algo de dinero, sólo se compensan
los gastos. Yo no conozco a ninguno que gane dinero con esto", dice y enseguida
agrega la única fórmula posible para que se produzca ese crecimiento. "Para que
el deporte funcione tiene que crecer la demanda de caballos. En la Argentina tenemos muchos
caballos, más de los que realmente se necesitan. Pero si el deporte avanza se
puede cambiar la ecuación. Sólo ahí se puede tornar interesante para que los
criadores puedan vender 10 o 20 caballos al año. Pero normalmente, uno tiene
excesos de caballos. Entonces, o lo corre uno o lo vende al precio de
acá.
En
la cumbre del halter
Cóncaro habla sin prejuicios, está lejos de preocuparse
por ser políticamente correcto y tiene una extraña cualidad para agradar a su
interlocutor. El árabe, como raza antigua y versátil, lo obliga a opinar no sólo
sobre la faz deportiva de los caballos, sino también sobre las pruebas de
halter, una disciplina que se encarga de la conformación de la especie de
acuerdo a sus características genéticas, que también cosecha logros en
diferentes partes del mundo. De ahí que este representante de los criadores
nacionales reparte elogios para los ejemplares nacidos y criados en nuestras
tierras. Los caballos árabes de las pruebas de conformación tiene muy buenos
desempeños. Esa disciplina creció mucho gracias a la inseminación artificial: se
obtuvo semen de muchos padrillos muy importantes y el resultado fue la reciente
conquista de dos campeonatos, en Brasil y Estados Unidos, dice
Cóncaro.
Los triunfos en esos campeonatos y los excelentes
ejemplares presentados en cada prueba de halter reafirman la consideración sobre
el nivel de los caballos argentinos en el mundo. Hoy en día, nuestro país está
en el mejor nivel del mundo y si bien no hay tanta cantidad, hay muy buena
calidad de caballos, opinó.
-¿Cuál es el modelo de caballo que busca el
jurado?
-Lo más importante es que conserve intactas las
características del caballo árabe. La presentación es primordial, pero se busca
las cualidades que todos conocemos: el cuello equilibrado -en una postura que
muestre una paleta bien inclinada-; que no tenga problemas de aplomo; que tenga
una buena cabeza, con mucho movimiento, además de ojos bien grandes. Hay que
pensar que el Beduino buscaba que el caballo árabe tenga ojos grandes y
separados entre sí, desplazados hacia afuera para que tenga un mayor ángulo de
visión. La cabeza debe ser corta, pero lo principal es que esté bien aplomado
porque el caballo que se presenta en halter debe servir para ser montado, para
correr en endurance. Y para eso debe tener buena estructura. En nuestro país se
encuentran muchos ejemplares con esas
características.
Amor
a primera vista
El hombre que ahora habla serenamente, fue alguna vez un
niño de campo que se entretenía jugando y, por supuesto, montando a caballo.
Tenía ocho años cuando se enamoró de uno de ellos, que no casualmente, era de
raza árabe. En 1969 me compré mi primer caballo árabe. Pero antes no me dedicaba
a otra raza. Tenía un tambo y de repente me metí en esto y es muy difícil salir.
Es una pasión, define.
Esa pasión trae conocimiento, una virtud valorada en
muchas partes del mundo adonde el Presidente de la Asociación Argentina de
Criadores de Caballos Árabes concurre como juez. Eso prestigia a la raza y sirve
para perfeccionar la cría, dice.
-Alguna vez dijo que el criador de caballos es como el
hincha de fútbol. ¿Por qué?
-Por la pasión. El criador de caballos, sobre todo árabe,
no vive de la crianza en sí, todos tenemos otra actividad para poder pagar los
gastos. Si la gente piensa que esto da réditos económicos se equivoca. Hoy es un
lujo tener caballos. Sobre todo en endurance, que hay que esperar seis años para
que el caballo empiece a correr y nueve para que sea un animal óptimo. Y cuando
se vende un animal no hay una ganancia real, sino una recuperación de todos esos
gastos realizados. Entonces, si no hay atrás una pasión, los criadores no
seguiríamos en esto. De hecho, estamos los que tenemos esa pasión, los que no lo
vemos sólo como un proyecto económico. Mucha gente quedó en el camino porque lo
tomó como una empresa, pero todavía falta mucho para eso.
-¿Qué consejos se les puede dar al
criador?
-La cría está muy bien orientada. Los criadores tomaron
conciencia de que van a sacar un caballo deportivo, entonces cuidan cada
detalle. El problema es el entrenamiento, nos falta mucho en eso. Nos superan
Francia, Australia, Uruguay, todos países con tradición ecuestre. Nosotros
hacemos las cosas más a lo gaucho, debemos profesionalizarnos y aguantar a los
caballos que hoy baten récords mundiales en otras manos. De estar corriendo acá,
esos caballos se hubiesen vendido a un precio infinitamente mayor del que se
vendieron. Lo importante es que esos caballos compitan acá, eso mejoraría la
competitividad dentro de la carrera y haría trepar un escalón más al caballo
árabe argentino.
El
árabe en todas las razas
El caballo árabe es el primer animal manipulado
genéticamente por el hombre: Tres mil años antes de Cristo, los beduinos crearon
el caballo árabe de características muy fuertes y eso es algo que se transmite a
las cruzas, relata Jorge Cóncaro.
Es que por su capacidad para mejorar especies, la raza
árabe es conocida por su presencia
en muchas razas caballares. El 99 por ciento de las razas del mundo tienen
sangre árabe. Una sola rama, la bere ber, no tiene sangre árabe. Satélite, el
primer padrillo reconocido de la raza Sangre Puro de Carrera surge de
cruzamientos con padrillos árabes. El criollo también y hasta el percherón en
sus comienzos tiene árabe en su sangre", se enorgullece Cóncaro.
El criollo es un caballo extremadamente resistente, por
eso están empezando a ser competitivos en endurance, por la combinación de su
resistencia y las bajas pulsaciones naturales del árabe. También el agloárabe es
exquisito para correr. Al árabe se lo tenía sólo como un mejorador, pero el
endurance reafirmó la utilidad que le daban los beduinos: recorrer grandes
distancias, consideró.
Un
guiño para alentar
Jorge
Cóncaro nos dejó su opinión sobre la puesta en marcha de caballosarabes.net
y destacó nuestra importancia para el desarrollo de la raza: Tenemos el
producto, que es el caballo, y la manera de trabajar, pero nos faltaba el
marketing. Por eso, un sitio informativo como el que está planteando hoy Favio
Lorenz es importantísimo para nosotros porque es un gran aporte para la difusión
del caballo árabe en todo el mundo. Además, a la gente como Favio hay que
apoyarla porque es fundamental para la difusión de la raza, con sus muy buenas
imágenes que toma desde hace años en las exposiciones y carreras. Él tiene una
ventaja fundamental: conoce mucho sobre el caballo árabe, se dedica al caballo,
le gusta el endurance y está siempre cerca del criador,
expresó.
Además, Cóncaro se ilusiona con que cada actividad en que
el árabe sea el protagonista tenga su cobertura periodística en nuestro sitio.
Tenemos exposiciones de las que se conoce poco y carreras de endurance que no
tienen tanta difusión. Es muy bueno tener una página que contenga toda la
información de nuestra raza. Este sitio es lo que nos falta a los que nos gusta
tanto esta raza. Es la tercera pata importante para el que crecimiento del
caballo, se ilusiona.
No
hay caballos con historia para correr acá, entonces aparece esto como otra causa
del fracaso en las competencias internacionales. El día que podamos aguantar a
los caballos, vamos a mejorar aún más.
Lo
principal es que esté bien aplomado porque el caballo que se presenta en halter
debe servir para ser montado, para correr en endurance. Y para eso debe tener
muy buena estructura.
Si no hay atrás una pasión, los criadores no seguiríamos
en esto. Estamos los que no lo vemos sólo como un proyecto económico. Mucha
gente quedó en el camino porque lo tomó como una empresa, pero todavía falta
mucho para eso.