Los nutrientes que influyen en la performance. El paso de la energía química
a la mecánica y la composición de las fibras musculares de los caballos.
Parte 2 de 7
Por Elisabeth Valeriani
Parte II
Energía
La función productiva principal del endurance es el ejercicio. Este
ejercicio puede variar desde velocidades relativamente bajas sobre grandes
distancias comunes en las carreras largas hasta mayores velocidades sobre tramos
cortos de 40 a 100 kilómetros.
La energía es el nutriente de la dieta que
influenciara directamente la capacidad del caballo de cubrir esas distancias. La
energía no es un nutriente en sí mismo, más bien una medida del potencial de un
alimento para cubrir las necesidades de las funciones del cuerpo y la
contracción muscular durante el
ejercicio.
El caballo ingiere y digiere vía el tracto gastrointestinal una variedad de
tipos de alimentos (fibra, almidón, grasa, proteína) que pueden ser usados para
alimentar la contracción muscular. Como los caballos no pueden comer
continuamente durante el ejercicio, el alimento debe ser digerido y almacenado
dentro del cuerpo para ser usado mas tarde durante el ejercicio. Estos
diferentes combustibles son transferidos desde la sangre, el hígado, el tejido
adiposo y la célula muscular. La energía acumulada en forma de glucógeno
(azúcar) intramuscular y triglicéridos del tejido graso, junto con el alimento
ingerido durante la carrera proveerán la energía para la contracción muscular.
La energía química cedida por el alimento debe ser convertida en energía
mecánica (para contraer los músculos). Esta conversión ocurre en la célula
muscular y utiliza adenosina tri fosfato (ATP) como moneda corriente para la
contracción muscular. El método más directo para formar ATP es por ruptura de
creatina fosfato (CP). Pero como los músculos contienen bajos niveles de CP y
ATP, la provisión de ATP desaparece rápidamente con el ejercicio. Para un
caballo de endurance el ATP debe ser resintetizado a la misma velocidad a la que
desaparece. Dos reacciones fundamentalmente resintetizan ATP. 1) La
fosforilación oxidativa, que rompe carbohidratos, grasas y proteínas, en
presencia de oxígeno produciendo energía (ATP). Esta es una reacción aeróbica.
2) Glucólisis, ruptura de glucosa o glucógeno hasta ácido láctico. Esta reacción
no usa oxígeno y se considera anaeróbica. Hay varios factores que determinan la
elección del "combustible" y la vía para generar ATP. Estos factores incluyen el
tipo de fibra muscular, la velocidad y la duración del ejercicio, el tipo de
alimento provisto y el estado de entrenamiento del animal. El caballo tiene tres
tipos básicos de fibras musculares: Tipo I, IIA y IIB. Estos tipos de fibras
tienen diferentes características contráctiles y metabólicas. El tipo I son de
contracción lenta y Tipo IIA y IIB de contracción rápida. Las de tipo I y IIA
tienen alta capacidad oxidativa y pueden utilizar combustibles de modo aeróbico
mientras que las de Tipo IIB tienen baja capacidad aeróbica y dependen de la
glucólisis anaeróbica para la generación de energía. Los tres tipos de fibras
acumulan glucógeno mientras que solo el Tipo I y IIA tienen acumulación
significativa de triglicéridos. No nos sorprende que diferentes razas de
caballos tengan diferentes porcentajes de tipos de fibras musculares. Por
ejemplo, los Cuarto de Milla se caracterizan por tener más fibras de Tipo IIA y
IIB y menos de Tipo I que los caballos árabes. Esto ayuda a explicar por qué los
árabes son conocidos por su resistencia. Desafortunadamente, dentro de la raza,
las diferencias entre las distribuciones de tipo de fibras musculares son
mínimas por lo cual el tipo de fibra muscular para predecir performance es de
escaso valor. La velocidad de la contracción muscular determina cuan rápido el
animal puede moverse. La cantidad de ATP usada por el músculo depende
directamente de cuan rápido se contrae, cuanto más rápido el animal se mueve más
grande es el requerimiento de ATP. Al paso los músculos se contraen despacio y
requieren cantidades muy bajas de ATP. Durante este tipo de ejercicio se
comprometen primariamente fibras de Tipo I y la generación de energía es
enteramente aeróbica. A esta velocidad el músculo utiliza principalmente grasa
como combustible. El cuerpo es capaz de acumular grasa y puede ser movilizada
suficientemente rápido para proveer energía para la contracción muscular. Si la
velocidad se incrementa a un trote o un galope las fibras de Tipo I ya no son
capaces de contraerse lo suficientemente rápido como para propulsar al caballo.
En este punto las fibras de Tipo II A son comprometidas. Estas fibras son
también aeróbicas pero usan una combinación de glucógeno y grasa para generar
energía. A medida que el caballo incrementa su velocidad a un galope rápido, se
comprometen las fibras tipo IIB y la generación de energía no permanece
puramente aeróbica. A esta velocidad el requerimiento de ATP excede la capacidad
del caballo para proveer suficiente oxígeno al músculo para producir energía por
medio aeróbico. La glucólisis anaerobia se convierte en la vía metabólica para
generar ATP. Deviene sin embargo en acumulación de ácido láctico y sobreviene la
fatiga a medida que el Ph del músculo baja. La velocidad a la que típicamente
trabajan los caballos de endurance está en el rango que puede ser mantenido casi
totalmente con la producción de energía aeróbica. Solo durante los "piques" que
algunos jinetes usan al principio de la carrera, los de fin de carrera y al
subir pendientes la producción de energía cambia a anaeróbica por un corto
período. En consecuencia, la fatiga en un caballo de endurance es mas
probablemente resultado de la depleción de las reservas de glucógeno y
triglicéridos que de la acumulación de láctico. La energía de la dieta
generalmente se expresa en kilocalorías (Kcal.) o mega calorías (Mcal) de
energía digestible. La energía digestible se refiere a la cantidad de energía
total de la dieta que realmente absorbe el caballo.
Los requerimientos
de energía digestible para los diferentes tipos de caballos se calculan en base
a los requerimientos de ED para mantenerse mas la energía adicional requerida
para el ejercicio. Por ejemplo un caballo de endurance de 450 Kg. tendría
un requerimiento de ED de mantenimiento de 14,9 Mcal/día ( ED=1,4+o,o3 Peso
vivo; NRC 1989) . El mismo caballo de endurance montado a un trote mediano (250
m/min) por un jinete de 75 Kg de PV por tres horas tendrá un requerimiento de
energía adicional de 14,9 Mcal/día (Pagan y Hintz, 1986) El requerimiento de
Energía total será de cerca de 30 Mcal de ED/día, un valor que el NRC 1989
clasificaría como trabajo intenso. El requerimiento total de ED (mantenimiento +
ejercicio) puede ser provisto por cuatro fuentes diferentes de energía de la
dieta; almidón, grasa, fibra y proteína.
Elisabeth Valeriani es Ingeniera Zootecnista. Ex Docente de la
Cátedra de Nutrición de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la
Universidad de Buenos Aires.
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