Manejo
nutricional del caballo de endurance
Alimentación:
nutrientes críticos
El rol del almidón,
la grasa y la fibra como fuente de energía. Cómo aprovechar bien cada un de
ellos sin producir una merma en el funcionamiento general. La importancia de la
glucosa en la sangre.
Parte 3 de 7 Por
Elisabeth Valeriani
Parte III
Almidón
El almidón, un
carbohidrato compuesto por gran número de moléculas de glucosa, es el componente
primordial de los granos de cereales representando del 50 al 70 por ciento de la
materia seca del grano. De los granos que habitualmente se ofrecen a caballos de
endurance, el de más alto contenido de almidón es el maíz, seguido por la cebada
y la avena.
En su alimentación, el caballo rompe el almidón en unidades de
glucosa que tiene en el intestino delgado. Una vez en la sangre, estas unidades
de glucosa pueden ser usadas para un cierto número de reacciones, incluyendo: 1)
ser oxidadas para producir ATP. 2) ser usadas para sintetizar glucógeno,
glucógeno del hígado o grasa corporal.
El almidón es la fuente de
energía de la dieta para la síntesis de glucógeno. La digestión del almidón
resulta directamente en un aumento de la glucosa en sangre y la insulina, dos de
los más importantes factores involucrados en la síntesis de glucógeno. El
glucógeno del músculo es una versátil fuente de energía durante el ejercicio de
endurance ya que puede ser metabolizado con oxígeno (aeróbico) o en ausencia del
mismo (anaeróbico). Además, el glucógeno acumulado en el hígado estará
disponible para la producción y liberación de glucosa a la sangre durante el
ejercicio. Mantener los niveles sanguíneos de glucosa durante el ejercicio es
sumamente importante porque la glucosa es el único combustible disponible para
el sistema nervioso central. En los caballos de endurance la hipoglucemia (bajos
niveles de azúcar en sangre) como resultado del ejercicio prolongado, puede ser
causa de fatiga.
Grasa
El aceite de maíz y el
aceite de soja junto con la grasa animal, son las fuentes más comunes de grasa
en la dieta del caballo. La grasa contiene, a grandes rasgos, 2,25 veces más
energía digestible que el mismo peso de maíz, cebada o avena. Numerosos estudios
de digestión confirmaron que la grasa es muy palatable y extremadamente bien
digerida. Es una fuente de energía menos versátil que el almidón, porque solo
puede ser oxidada aeróbicamente para producir energía. Los ácidos grasos
derivados del metabolismo de las grasas no pueden convertirse en glucosa o ser
usados para sintetizar glucógeno. La grasa es, sin embargo, una fuente útil de
energía de la dieta. Existen investigaciones que concluyen que proporcionar
grasa a los caballos en la dieta resulta en gran movilización y utilización de
grasas durante el trabajo en distancias largas (Pagan et al., 987).
En
esencia, parece que los caballos entrenan su sistema enzimático para utilizar
grasas desechando el uso del glucógeno del hígado y del músculo. Además los
caballos de endurance en entrenamiento intenso tienen muy altos requerimientos
de energía digestible por día. Muy a menudo estos caballos no pueden o no
comerán suficiente alimento para cubrir sus requerimientos energéticos. El
resultado es una baja de la condición corporal. A estas instancias, agregar
grasa incrementa la densidad energética de la dieta de modo que menos alimento
se requiere para mantener el peso corporal. Hintz et al. (1978) reportó que
caballos de endurance que consumen dietas suplementadas con grasas requieren
menos comida para mantener el peso corporal.
Fibra
La Fibra (heno/pastura) es
una fuente de energía que frecuentemente se subestima en la nutrición del
caballo. Los caballos tienen un colon altamente desarrollado con millones de
bacterias capaces de fermentar grandes cantidades de fibra de las plantas. Los
ácidos grasos volátiles, como producto final de la fermentación de la fibra, son
absorbidos desde el colon y transportados al hígado. Una vez en el hígado, los
AGV pueden ser convertidos en glucosa y acumulados en el hígado como glucógeno o
ser convertidos en grasa y ser usados para fortificar el tejido adiposo. La
fibra, entonces, puede ser usada como fuente de energía durante el ejercicio de
resistencia, ya que la fermentación de la fibra y la absorción de AGV continúa
largo tiempo luego de la comida.
La salud intestinal de un caballo de
endurance es crítica para el éxito. Normalmente, el tracto digestivo del caballo
está activo moviendo los ingredientes de las comidas por todo el largo del
tracto. La inactividad de su sistema digestivo debida a la deshidratación y/o a
los desbalances electrolíticos puede causar severos cólicos y algo peor: la
muerte.
Investigaciones en Alemania (Meyer et al.,1987) han subrayado la
importancia de la fibra para mantener la salud intestinal. Sus experimentos
mostraron que una dieta alta en fibra resulta en un incremento del consumo de
agua. Más aún, en animales suplementados con heno y sal en la dieta tienen 73
por ciento más de agua en su sistema digestivo y luego del ejercicio
aproximadamente 33 por ciento más de electrolitos disponibles en comparación con
los animales con dietas bajas en fibra. El agua adicional y los electrolitos en
el tracto digestivo de los animales con dietas ricas en fibra se debe
probablemente a la alta capacidad higroscópica de la fibra. Más importante aún
el pool de agua y electrolitos creados por una dieta rica en fibra pueden ser
usados para combatir la deshidratación y el desbalance electrolítico en el
caballo de endurance. Otro atributo importante del sistema digestivo repleto de
fibra es el mantenimiento del flujo de sangre hacia el tracto digestivo durante
el ejercicio. La presencia física de fibra en el tracto digestivo ayuda a
asegurar que la sangre no se aleje totalmente del sistema digestivo durante el
ejercicio. Duren (1990) reportó el porcentaje de flujo sanguíneo que sale del
corazón distribuido al sistema digestivo era más elevado en ponies alimentados
que en ponies hambreados durante el ejercicio.
Para un caballo de endurance
el mantenimiento del flujo sanguíneo al sistema digestivo incrementará la
habilidad del tejido intestinal para mantenerse activo y evitará el cólico. La
fibra en forma de heno o pastura probó ser una excelente fuente de energía para
los caballos de endurance. Además de la fibra del forraje están las llamadas
"super fibras". Estas súper fibras poseen los mismos aspectos beneficiosos de
las fibras del forraje para mantener la salud intestinal y el balance de fluidos
y electrolitos pero contienen más energía. La energía adicional es el resultado
del alto contenido de fibra y un componente baja lignina (fibra no digestible).
Sin embargo, estos ingredientes tienen más fibra disponible para la digestión
microbiana. Estas súper fibras (pulpa de remolacha, salvado de arroz, cáscara de
soja, cáscara de almendras, cascarilla de avena) contienen energía equivalente a
la avena y la cebada pero son más seguros porque no producen síntomas de
sobrecarga de almidón.